Conozca los mitos y verdades del bienestar animal

Cuando se habla de bienestar animal, es común que surjan dudas y percepciones erróneas sobre el proceso de certificación. Muchos productores y empresas creen que el sello está reservado solo para grandes operaciones, que implica costos elevados o que exige un proceso burocrático. Pero, ¿realmente existen estos obstáculos? En este contenido, reunimos los principales mitos y verdades sobre la certificación de bienestar animal para demostrar que el camino hacia una producción más ética y responsable es más viable de lo que parece. Si trabajas con la cría de animales o utilizas productos de origen animal en tu cadena productiva, vale la pena leerlo.
¿La certificación es realmente para todos?
Sí. A diferencia de lo que muchos piensan, la certificación de bienestar animal no depende del tamaño de la propiedad o empresa. Lo que cuenta es el compromiso con las buenas prácticas. Tanto pequeños como grandes productores pueden certificarse, siempre que cumplan las normas y estén organizados para satisfacer los criterios definidos.
¿Los costos son altos?
No. El proceso incluye etapas con tarifas claras y proporcionales al tamaño de la operación. Los valores cubren el análisis documental, las auditorías presenciales y la renovación anual. De hecho, la certificación puede generar ahorro a largo plazo, ya que los animales bien tratados enferman menos, producen más y añaden valor al producto final.
¿Es un proceso complicado?
Otro mito. Las normas son objetivas y están basadas en la ciencia. Indican cómo garantizar que los animales tengan espacio, confort, acceso adecuado al agua y alimentación, y vivan libres de dolor, estrés y maltrato. Con planificación y transparencia, cualquier productor puede adecuarse.
¿Por qué todavía existen tantos mitos?
Gran parte de la resistencia proviene de la desinformación. Como en otros procesos de mejora, es común que surjan dudas o excusas para posponer cambios. Pero el mercado ha evolucionado y los consumidores están más atentos a lo que consumen. Estar certificado también es una estrategia de posicionamiento y diferenciación.
¿El sello Certified Humane es realmente confiable?
Sí. Desde 2003, el programa opera en varios países como Brasil, Estados Unidos, Canadá, Chile y Perú, certificando productores de carne, leche y huevos que pasan por auditorías rigurosas y periódicas. El sello garantiza al consumidor que el producto cumple con criterios internacionales de bienestar animal.
No existen barreras económicas ni geográficas para quienes desean producir de forma ética. El primer paso es buscar información confiable. El sello Certified Humane está al alcance de quienes valoran el respeto por la vida animal y desean ofrecer productos con mayor responsabilidad.
Publicado em 13 octubre de 2025