El año 2020 termina con una mezcla de incertidumbre, superación y perspectiva de cambios en la forma en que las personas cuidan su salud, el planeta y sus prioridades. Como resultado de ello, varias empresas han notado el aumento en el consumo de productos con certificación de bienestar animal.

Mientras llegan las vacunas contra la Covid-19 a toda la población, se han consolidado cambios de hábitos que han contribuido para que se transforme el comportamiento de miles de ciudadanos. 

Las acciones solidarias, el consumo de productos certificados y más saludables, el respeto al medio ambiente y al bienestar animal son algunas de las buenas prácticas que se han destacado en 2020.

En una entrevista para nuestro blog, Luiz Mazzon, director del Instituto Certified Humane, hace balance del año y destaca que la tendencia es que estos impactos positivos sigan estando presentes en 2021 y ayuden a afrontar, en la medida de lo posible, los aspectos negativos que está dejando la pandemia. Lea la entrevista completa a continuación:

 

Certified Humane: la pandemia de la Covid-19 ha traído consigo muchas pérdidas en 2020, unas heridas que tardarán mucho en cicatrizar. Sin embargo, este momento también ha traído reflexión y ha sensibilizado a las personas acerca de cómo cuidar su salud, el medio ambiente y el bienestar animal y del beneficio de consumir productos orgánicos certificados. ¿Qué ha podido aprender Certified Humane de todo esto?

Luiz Mazzon: Una lección interesante que hemos aprendido ha sido la importancia de tener equipos e inspectores locales. La posibilidad de contar con veterinarios prácticamente en todos los países en los que operamos nos permite estar cerca del productor, tener menos gastos logísticos para realizar las inspecciones y, en época de pandemia, poder seguir inspeccionando todos nuestros proyectos sin tener que enfrentar mayores problemas. 

También hemos visto que la población en general está mucho más preocupada por el origen de los alimentos y cómo se producen; después de todo, muchas más personas están preparando su comida en casa y tienen un contacto directo con los ingredientes que van a usar. También hemos notado que la demanda de productos sostenibles no para de aumentar, teniendo en cuenta el incremento en los volúmenes de ventas de prácticamente todos los proyectos que hemos certificado. Además, otras empresas han empezado a mostrar un mayor interés y nos han pedido más información sobre cómo funciona el programa Certified Humane de certificación de bienestar animal.

 

CH: ¿Qué espera Instituto Certified Humane para 2021?

Luiz: Queremos seguir renovando la certificación de todos nuestros clientes, así como llegar a nuevos países y especies. Queremos aumentar nuestra presencia en proyectos de certificación para vacas lecheras, ganado de engorde y pollos y también queremos conseguir clientes que se dedican a la crianza de cabras, cerdos y ovejas en América Latina. 

De la misma manera, queremos incluir en nuestro programa a productores de búfalos, una vez que se haya lanzado el nuevo estándar de esta especie a principios del año que viene y llegar a otros países de América Latina, África y Asia, especialmente a China, donde pronto podremos empezar a inspeccionar granjas con nuestro propio equipo de inspectores.

 

CH: ¿Cuántas producciones nuevas hemos certificado este año? ¿Cuánto representa en número total de animales?

Luiz: Este año, teniendo en cuenta todos los países bajo la gestión del Instituto Certified Humane (América Latina y el Sur/Sudeste de Asia), hemos incorporado veintisiete nuevos proyectos, que cuentan con un total de 183 productores, ya que algunos de estos proyectos están formados por grupos de productores. Estos nuevos clientes representan once millones de animales certificados tan solo en 2020. Vea aquí quiénes son estos certificados

 

CH: ¿Es posible medir la cantidad total de animales que han vivido bajo el sello del Instituto  Certified Humane de bienestar desde que comenzara el programa en América Latina? 

Luiz: Desde que las operaciones específicas del Instituto Certified Humane dieran comienzo en América Latina en 2016, ya hemos certificado algo más de 168 millones de animales con el sello de bienestar animal.

 

CH: Usted ha participado este año en muchos eventos online, lo que ayuda a reforzar la marca y concientizar a la gente, ¿cuál es la agenda para el próximo año? 

Luiz: Prácticamente todos los eventos se anuncian con menos de dos meses de anticipación, por lo que es difícil predecir cómo será el año en cuestión de eventos. Tenemos claro que la digitalización forzosa de la sociedad ha facilitado mucho que se realicen eventos a través de internet, lo que ha permitido que muchas personas conozcan nuestro trabajo sin salir de casa. Estoy seguro de que el año que viene será igual y espero también poder participar en eventos presenciales lo antes posible.

 

CH: ¿Qué tiene que decirles a aquellos que aún tienen dudas sobre si certificar o no su producción y a quienes no saben si comprar o no productos que tienen certificación de bienestar animal?

Luiz: La certificación de bienestar animal no es una moda pasajera. El nuevo consumidor se preocupa por el origen de los alimentos, especialmente cuando es de origen animal. Los productores que no buscan el valor agregado que aporta la certificación de bienestar animal están desaprovechando este segmento de mercado, que ya no es un nicho, y que se está convirtiendo en la norma a la hora de operar en el mercado de la proteína animal. 

Incluso si el productor no desea obtener la certificación, debería empezar a entender mejor cómo usar los principios de bienestar en el manejo de los animales, porque, tarde o temprano, se tendrá que producir ese cambio de «granja industrial» a producción compasiva. El mercado no suele perdonar.

 

*FOTO GRABADA ANTES DE LA PANDEMIA.

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