De acuerdo con el programa Certified Humane, y tal como hablamos en este post, la certificación de bienestar animal implica que se hagan inspecciones anuales para evaluar cómo se maneja a los animales en la granja o empresa que quiere conseguir el sello. A continuación, le diremos qué elementos se evalúan durante las inspecciones, en cada tipo de actividad, para conseguir la certificación de bienestar animal.

Cada una de las actividades que van a ser certificadas tiene sus especificidades. Sin embargo, por lo general, todas las inspecciones siguen un plan bastante similar. El proceso empieza con una reunión inicial en la que nuestro inspector, que siempre es un veterinario con amplios conocimientos de bienestar animal, decide cuáles serán los pasos a seguir durante la auditoría que se llevará a cabo junto al equipo responsable de la operación que busca obtener la certificación de bienestar animal.

Además de verificar la conformidad de la operación con todos los elementos del estándar de Humane Farm Animal Care (HFAC) de la especie para la que se quiere obtener la certificación, el inspector también ratifica las informaciones que se incluyen en los formularios de solicitud. Durante la visita a la propiedad solicitante, se les hace una serie de preguntas a los empleados y demás personas involucradas en el trabajo de la misma para verificar su nivel de conocimiento acerca de la operación. Al fin y al cabo, conocer las normas es uno de los principales requisitos a seguir.

        Sepa qué es lo que se evalúa en la inspección, para cada tipo de actividad:

  • Crianza de animales: en la granja que solicita la certificación de bienestar animal se observan todos los procedimientos de manejo durante cada etapa de la vida de los animales, incluyendo la fase de recría. Se visitan todos los lugares por los que circulan los animales para analizar de forma detallada el ambiente en el que viven. Siempre que se puede, se hace una visita a la fábrica de alimentos para animales. El análisis de registros, según la norma, también se realiza detalladamente, para determinar que la operación se encuentra durante todo el año en conformidad con el estándar y no sólo durante la inspección. Por encima de todo, se evalúa el estado de los animales en sí, su comportamiento, su condición física y la existencia o no de lesiones. Como conclusión, se analiza todo lo que indique que su condición de salud física y mental son compatibles con una operación certificada.

  • El transporte de animales: se revisa el estado de los vehículos. También se observan los procedimientos de embarque, transporte y descarga de los animales, además del método de inmovilización en el caso de la certificación de bienestar animal para aves.

  • Mataderos y unidades de procesamiento: se analizan las condiciones de mantenimiento de los equipos e instalaciones. Se revisa el sistema de rastreo de los animales que llegan a la planta, así como la proveniencia de los ingredientes de origen animal de los productos finales. Se verifican los procedimientos del desembarque de los animales y el estado de la zona de espera. Así mismo, se evalúan los métodos de aturdimiento y sacrificio compasivo de los animales, además de los planes de acción en caso de emergencia.

  • Grupos de productores: la certificación de bienestar animal también requiere que se revise el Sistema de Control Interno (SCI) al que se somete a los productores del grupo. Este grupo tiene que inspeccionar a los productores anualmente, documentar estas visitas y actuar de forma específica en caso de irregularidades. Se procede a la auditoría de una muestra de los productores del grupo, cuyo resultado se compara al de las inspecciones realizadas por el SCI.

  • Compañías procesadoras de ingredientes certificados: cuando la empresa que solicita la certificación de bienestar animal no trabaja con operaciones de crianza animal sino que utiliza únicamente ingredientes certificados para la elaboración de sus productos, la inspección se centra en el análisis del rastreo completo de las materias primas hasta que estas se procesan como producto final. El inspector comprueba si la empresa tiene algún tipo de procedimiento formal con el que determina la forma en que se procede a la separación de las materias primas y los productos finales certificados de otros no certificados, y si los trabajadores involucrados en este proceso saben cuán importante es esta separación de productos certificados durante todo el proceso productivo. Este es el único tipo de auditoría en el que no es necesario que el inspector del Instituto Certified Humane tenga que ser veterinario.

El resultado de la inspección

La inspección de la propiedad o empresa que desea alcanzar la certificación de bienestar animal se concluye con una reunión Certificación de bienestar animal, ganado final en la que el inspector presenta un resumen de las no conformidades que se identificaron durante la auditoría. El resultado se registra en el acta de inspección, que firman el inspector y el solicitante de la certificación.

Seguidamente, el inspector tiene un plazo de dos semanas para enviar al equipo de certificación un informe detallado con fotos en el que explica cada una de las no conformidades que se identificaron. A su vez, el equipo de certificación también tiene un corto plazo de tiempo para procesar toda esa información y enviarle al solicitante de la certificación de bienestar animal los resultados de la inspección (notificación de no conformidad o de confirmación de la certificación) junto con el informe detallado que el inspector preparó.

En la mayoría de los casos el productor recibe una notificación de no conformidad en la que se enumeran los elementos que no están de acuerdo con las normas y se indican las evidencias que tendrán que enviarse al Instituto para demostrar que estas se resolvieron. El envío de las evidencias de resolución de las no conformidades o el envío de planes de acción, cuando la resolución requiere un plazo mayor, habrá de hacerse en hasta 30 días. Una vez que el equipo de certificación aprueba las informaciones que el solicitante envió, se puede emitir el Certificado de Conformidad, que es válido por 12 meses. A partir de este momento, tendrá derecho a usar el sello de bienestar animal en sus productos. Cuando el número de no conformidades es muy elevado, puede que sea necesario realizar una inspección complementaria para verificar las acciones correctivas.

Este proceso de inspección se repite anualmente para garantizar la continua conformidad de la operación con los estándares de bienestar animal de HFAC. En el caso de que haya denuncias o incluso se repita alguna no conformidad mayor, es posible que se lleven a cabo inspecciones sorpresa en la granja, además de las inspecciones de rutina anuales.

 

 

 

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