Perro o gato, gallina o cerdo, vaca u oveja. Todos los animales sienten. En 2012, un grupo de investigadores comprobó que todos los mamíferos, reptiles, pájaros, anfibios, peces y algunos invertebrados tienen sentimientos. Los animales son como los seres humanos: sienten dolor, miedo, placer y emociones positivas. Es lo que muestra el reportaje del programa Bem Estar, del canal TV Globo de Brasil: Bien animal: ¿Los animales tienen sentimientos?

Los animales no son cosas, son alguien y merecen ser tratados con respeto. Aún más porque son capaces de entendernos. Los animales sienten lo que está sucediendo a su alrededor, o sea, son seres conscientes. «Toda la estructura del sistema nervioso central que los humanos tienen, también la tienen los animales», explica el veterinario y profesor de la USP (Universidad de São Paulo), Adroaldo José Zanella, que forma parte también del comité científico del Instituto Certified Humane.

Todavía se los trata como si no sufrieran

Lamentablemente, muchos aún no se han dado cuenta de que los animales sienten y los tratan de forma que les provocan sufrimiento, dolor y estrés. Las gallinas todavía se confinan en jaulas minúsculas. Las cerdas se colocan en jaulas en las que no pueden voltearse y muchas de ellas se pasan la vida sin tener ningún contacto con los cerditos – ya dijimos aquí que la cría en familia es la mejor opción. En cuanto a las aves, la producción sin el uso de jaulas les asegura una vida de bienestar.  

“El secreto está en aprender con los animales al aire libre y reconstruir esta realidad para que sea una situación aceptable para la industria”, explica Adroaldo. Ya se sabe que los animales sienten emociones y nos dan señales de todo tipo que merecen atención. Si están alterados es porque hay algo que no está bien. Les pasa lo mismo que a nosotros… ¿A quién le gusta estar recluido sin poder mantener contacto con otros, reprimiendo su comportamiento natural?

Bueno, el hecho es que los animales lo sienten todo: alegría, tristeza, calor y angustia. Para mejorar su vida, industrias como McDonald’s prometen acabar con las jaulas, además de exigirles a los productores el cumplimiento de las reglas de bienestar animal. Los animales tienen sentimientos al igual que nosotros. Queremos vivir bien y ellos también. ¿Por qué no contribuir para que tengan una buena vida desde su nacimiento hasta el sacrificio?

Vea el reportaje completo aquí:

 

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