Durante los últimos meses, hemos escrito mucho en este blog sobre la importancia de tratar adecuadamente a los animales criados en las granjas, pero sabe usted ¿Qué es el bienestar animal?

Hemos mostrado los buenos ejemplos de empresas que están asumiendo el compromiso de mejorar la calidad de vida de bovinos, cerdos y aves, además de otras especies criadas para alimentarnos y mantenernos. Destacamos el papel de los consumidores en este cambio de paradigma, quienes rechazan productos y marcas cuya cadena de suministro o producción maltrata a los animales y los somete a condiciones degradantes. Sin embargo, ¿Qué es el bienestar animal? ¿Cómo saber qué hacer para brindarles una mayor calidad de vida a los animales?

De manera general, podemos decir que, para garantizarles mayor bienestar, los animales deben ser criados libres de sufrimiento físico, psicológico o falta de confort ambiental. Además, esa garantía se debe cumplir durante todo el ciclo de vida – desde el nacimiento, pasando por las fases de desarrollo hasta los momentos finales de vida, como el transporte a las plantas de sacrificio y el sacrificio mismo. Es lo que llamamos trato humanizado. Se trata de reconocer que los animales, así como nosotros, sufren, sienten dolor, placer, felicidad.

pollos: qué es el bienestar animal

Siendo más específicos, hay que saber qué es el bienestar animal y reconocer las necesidades particulares de cada especie y adaptar las granjas para cubrirlas. Es decir, darle a cada animal el espacio para moverse como lo haría en un ambiente natural. Suministrarle una dieta equilibrada, con los nutrientes necesarios a su desarrollo y sin ingredientes que pongan en riesgo su salud e integridad física – como antibióticos promotores de crecimiento, y no para el tratamiento de enfermedades. Permitir que tengan condiciones para dormir, despertarse y alimentarse en los horarios naturalmente más adecuados. Mejorar el ambiente en el que viven de modo que puedan relacionarse con otros individuos de la misma especie sin contrariar sus predisposiciones. De hecho, animales criados en condiciones donde puedan expresar el comportamiento que desempeñarían en la naturaleza, estarán más cerca de tener una vida sin sufrimiento – en otras palabras, con mayor bienestar.

La experiencia comprueba que esas buenas prácticas generan ganancias a todas las partes involucradas. Los animales, obviamente, dejan de sufrir innecesariamente. Los productores también se benefician, ya que la crianza humanizada resulta en más eficiencia en las granjas – como la disminución de muertes por enfermedades y de gastos por medicamento y servicios veterinarios. Los consumidores, a su vez, tienen acceso a productos de mayor calidad y la seguridad de contribuir para fortalecer una cadena productiva más ética.

El papel del Instituto Certified Humane Latinoamérica es certificar empresas y productores que cumplan con las normas y entiendan qué es el bienestar animal. Aquellos que comprueben que siguen dichas reglas pueden usar en sus productos el sello Certified Humane. Lo cual constituye una forma visible de informar a los consumidores su compromiso con la calidad de vida de los animales, tratados con dignidad durante todo su ciclo de vida. Hoy, el sello certifica 166 empresas y 5.600 granjas en Estados Unidos, Canadá, Chile, Perú y Brasil. No importa si usted es un consumidor, productor o empleado de una empresa que usa materia prima animal en su proceso productivo – cada uno de nosotros tiene un papel importante al transformar y librar al sector de alimentos de una vida de sufrimiento.

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