Lo miren por donde lo miren -tanto empresas, como productores y profesionales del sector-proporcionarles bienestar a las vacas lecheras aporta beneficios a todos.

Es bueno para los clientes, que consumen un producto con mejor calidad nutricional, elaborado de forma ética; es bueno para las empresas y los productores, que construyen una excelente reputación, y es muy bueno para los animales. 

Cuando se cuida bien a las vacas lecheras, se las alimenta adecuadamente y se manejan de forma correcta y tranquila, estas llevan una vida sana y sin un estrés que les cause sufrimiento.

Sin molestias y bien cuidados, los animales pueden comportarse de forma natural y conseguir la condición física ideal – peso moderado, condición corporal adecuada y buen pelaje. 

Los beneficios de fomentar el bienestar de las vacas lecheras se notan rápidamente en varios aspectos, como por ejemplo: el aumento de la producción de leche, la disminución de las enfermedades y la mortalidad de los animales y la mejora de la calidad del producto final

Por supuesto, fomentar el bienestar animal no puede hacerse de cualquier manera. Cada especie y tipo de crianza requiere cuidados específicos para satisfacer las necesidades de los animales.

Las buenas prácticas de producción incluyen el uso adecuado del manejo, el transporte, el ambiente, la gerencia de la granja, las prácticas de salud y también la alimentación. 

Certified Humane fomenta este tipo de cuidado en todo el mundo. ¡Acompáñenos y obtenga más información sobre la importancia que tiene proporcionar una nutrición adecuada a las vacas lecheras para garantizar su bienestar!


Nutrición adecuada 

Todas las vacas lecheras necesitan disponer de una alimentación saludable y en la cantidad adecuada para cada edad y fase productiva, teniendo en cuenta el clima y la estación del año. Están estrictamente prohibidos aquellos alimentos que contengan proteínas de mamíferos o aves, excepto la leche y sus derivados. 

Según las normas de bienestar para bovinos:

  • Las vacas lecheras no deben ser tratadas con rBST;
  • No se debe alimentar a los bovinos con antibióticos, incluidos ionóforos, coccidiostáticos u otras sustancias que promueven deliberadamente el crecimiento del animal, la eficiencia del alimento o la producción de leche;
  • Los antibióticos se pueden administrar individualmente solo por motivos terapéuticos (tratamiento de enfermedades) y únicamente bajo orientación médica veterinaria.

En el caso de las novillas, por ejemplo, se tienen que cumplir los requisitos específicos para su alimentación y así garantizar su buen rendimiento cuando sean vacas adultas. Además del agua limpia, que ha de estar siempre disponible desde las primeras semanas de vida y que es necesaria en la producción de cualquier especie animal, tan pronto como nacen las terneras tienen que recibir una cantidad mínima de calostro de la madre, de otra vaca o, si es necesario, una dosis de calostro debidamente descongelado. 

Los becerros machos también deben recibir calostro en los primeros días de vida. Con el calostro, los animales recién nacidos adquieren anticuerpos que actúan en la defensa del organismo contra enfermedades. El destete es gradual y nunca debe hacerse antes de las cinco semanas de vida. 

Mientras que las vacas lecheras adultas necesitan alimentarse principalmente de pastos y forraje de calidad, las terneras con más de 30 días han de tener una dieta alta en fibra para estimular la rumiación.  

Para reducir el estrés por calor en verano, una de las mejores alternativas es adaptar la dieta según las necesidades nutricionales de las vacas lecheras en esta época del año.

Lo mismo ocurre en invierno, cuando los pastos se ven afectados por el frío: para que esto no ocurra con la alimentación del ganado, la plantación de especies forrajeras sirve como una excelente opción suplementaria. La planificación del forraje es fundamental para prevenir imprevistos con la nutrición de los animales.


El comedero ideal

El comedero de las vacas lecheras también tiene que satisfacer las necesidades específicas de acceso y espacio que estos animales requieren. 

Es un lugar que tiene que estar a la sombra, ser de fácil acceso y mantenerse siempre limpio y sin alimentos rancios o mohosos. Y lo que es aún más importante, tiene que proporcionar el espacio suficiente para que todos los bovinos se alimenten al mismo tiempo. 

Por lo tanto, el comedero ideal para las vacas lecheras ha de tener un mínimo de 61 cm de espacio por vaca o novilla. En el caso de vacas preñadas o que han parido recientemente (hasta 21 días de lactancia), 76,2 cm es el espacio de comedero necesario para que cada una de ellas se alimente. 


Agua dulce y potable siempre 

Proporcionar acceso a una fuente de agua potable y fresca todos los días es primordial en cualquier producción animal. Asegurarse de que el agua no tenga contaminantes es importante para garantizar la salud de los animales y la calidad del producto final si esta agua es la que se utiliza también para limpiar las instalaciones y equipos. 

La disponibilidad de agua es fundamental para el bienestar animal, siendo esta la primera de las Cinco Libertades (estar libre de hambre y sed) de los animales. En el caso de las vacas en fase de lactancia, el acceso a un volumen adecuado de agua es aún más crítico: una vaca necesita consumir una media de cuatro litros de agua por kilo de leche producida cada día, y la mayoría de estos animales pesan entre 500 kg y una tonelada. 

Todo el rebaño de vacas lecheras ha de tener acceso libre y diario a una fuente de agua fresca y potable en pastos y corrales. Son importantes los análisis del agua al menos una vez al año, ya que indican cuando es necesario desinfectar.

Los bebedores deben limpiarse con frecuencia y regularse para evitar que se derrame agua en exceso y así evitar que se moje el área donde descansan los animales. 

En la granja, debe haber alternativas al suministro de agua en caso de emergencias como la sequía, por ejemplo, o fallos del equipo principal. 

Cuando los bovinos estén pastando en el campo, hay que asegurarse de que no tengan que recorrer largas distancias para llegar a la fuente de agua y que puedan acceder a áreas de sombra, ya sean naturales o artificiales. Si se utiliza una fuente natural de agua (no se recomienda), es necesario evitar el riesgo de transmisión de enfermedades y contaminación del medio

Estos son solo algunos de los requisitos que deben seguirse para garantizar el bienestar de las vacas lecheras. Cuando estos se cumplen, las empresas y productores de vacas lecheras tienen la ventaja de incluir el sello Certified Humane de bienestar animal en las etiquetas de sus productos.

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